En 1990 los Dres. Robert Rodríguez-Roisin y Manuel Cosío, colegas españoles de Barcelona y Montreal, organizaron un curso Hispano-Americano de Neumología en Barcelona, el cual tuvo un gran nivel de aceptación. Sirvió para crear un núcleo de aproximadamente 30 componentes españoles y latinoamericanos que vivían en Europa, Norteamérica o Latinoamérica. De alguna forma, esta reunión creó un espíritu de grupo y dejó flotando la idea de hacerlo de nuevo.
En efecto, al cabo de dos años, Moisés Selman, entonces presidente de la Sociedad Mexicana de Neumología, organizó el curso en Acapulco, en coincidencia con la reunión anual de la Sociedad Mejicana de Neumología. Este curso y el Congreso tuvieron una audiencia cercana a las 900 personas y mostró una organización impecable. A este curso asistieron numerosos profesionales de Latinoamérica. En esta reunión se creó un grupo informal para organizar el siguiente curso en Viña del Mar (Chile), en 1994. Carmen Lisboa y Rodrigo Moreno quedaron a cargo de la organización de la reunión en este país. La reunión en Viña del Mar incluyó Neumología Pediátrica y Cuidados Intensivos y, como en Acapulco, hubo una extensa presentación de posters. Este curso se hizo también en coincidencia con la reunión anual de la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias. En este Congreso surgieron varios paises candidatos para el curso de 1996, entre los cuales se eligió a Venezuela con Carlos Tálamo como organizador. Esta tercera reunión Hispano Americana tuvo una organización ejemplar con más de 500 asistentes.
Estos encuentros pusieron en evidencia una Neumología latinoamericana activa, académica, actualizada, de habla hispana y que era deseable mantener este tipo de actividades académicas.
En la década de los 90, la European Respiratory Society tuvo un crecimiento organizacional muy rápido y sus reuniones comenzaron a atraer audiencia de latino y norteamericanos. La Sociedad Asiática y del Pacífico se estableció y comenzó a hacer sus reuniones anuales y editar una revista científica. Estas dos sociedades y la ATS coordinaban programas importantes en Salud Pública, Epidemiología, Educación, etcétera. Latinoamérica tenía entonces los elementos humanos y la experiencia organizativa necesarios para establecer una sociedad continental nueva, ágil, progresista, que pueda interaccionar con las tres ya en función, como son la ATS, la ERS y la Asian Pacific. La idea era hacer una Sociedad de individuos, sin interferencia con las Sociedades Nacionales y con intenciones de realizar trabajos complementarios.
Estas bases y una consulta amplia llevó a las reuniones de New Orleans, que tuve el privilegio de moderar y donde una discusión abierta y franca con los directivos de la ATS y la ERS mostraron las oportunidades y ventajas de hacer nacer esta nueva Asociación Latinoamericana.
Ahora lo que esperamos y deseamos es que ella cumpla un papel de líder en el desarrollo de la Neumología en la región.
Dr. Alejandro Grassino
Prof. de Medicina Univ. de Montreal y McGill University
Quebec - Canadá








